Inquietudes cambiantes.

29 03 2011

Aprovecho esta entrada para compartir un pensamiento con vosotros, lectores de Mentes en Acción. Un aspecto curioso sobre las inquietudes del pensamiento y voluntad que, supongo, a muchos os habrá ocurrido. ¿Nunca os ha pasado que vuestros hobbies/aficiones van por temporadas? Por ejemplo, dentro del cine/literatura/música os dan temporadas de distintos géneros; a lo mejor nos pasamos unos meses enganchados al cine de aventuras y luego, de repente, cambiamos al de terror; o escuchamos música hard rock y, de la noche a la mañana, descubrimos la alternativa. Aficiones que vienen y van por temporadas. Supongo que será algo propio del ser humano que, abrazándose a la novedad, deja un poco de lado lo “ya usado”, “visto” u “oido” y se presta totalmente a lo nuevo.


En mi caso, desde siempre me ha gustado el manga (cómic japonés) y derivados, lo encuentro un género bastante curioso y cercano, que se reinventa constantemente (hablo del manga maduro, a lo thriller y demás). Algún día dedicaré una entrada a contaros mis andaduras por ese mundillo pero, ahora mismo, podría resumirlo así: De pequeño, me encantaban las series de Dragon Ball, Oliver y Benji y derivados (cómo a todos los críos, vamos); al inicio de mi adolescencia descubrí por completo todo ese desconocido mundo del manga y anime, y explotándolo al máximo, llegué a conocer muchas de las mejores obras de éste género (esta etapa coincidió con la gran expansión del manga en España); desde entonces, el manga me ha acompañado siempre, leyendo obras bastante interesantes y buenas que han dejado huella en mí.  Como todo, he tenido momentos más y menos “fuertes” dentro de este género a lo largo de los años. El verano pasado, me volvió a dar esa fiebre y descubrí muchísimo más, llegando a leer algunas de las mejores obras de la historia del manga/anime, como Monster, 20th Century Boys, Evangelion, Planetes, etc.  Hasta finales del año pasado toda mi afición se centró en este género; durante los últimos meses del pasado año y principios del vigente me centré en otro género que me llamó la atención, gracias a algunas películas: el cómic americano.

Hace un par de meses me aficioné al cómic americano, un mundo conocido pero casi desapercibido para mí. Algunas películas y descubrimientos relevantes me habían llevado a contemplar algunas de las mejores obras del cómic americano, europeo e independiente. Así pues, me lancé a leer y conocer algunas series de editoriales americanas como Vértigo o DC Cómics como: Justicia, Hellblazer, Sandman, V de Vendetta, Watchmen, entre otros. Empecé fuerte con esta afición, gastándome bastante en cómic americano, hecho del que me arrepentiría tiempo atrás ya que muchos de esos tomos que compré no los he leído aún y otros han perdido su frescura, quitándome las ganas de leer.

 

En síntesis, analizando cada serie que comencé:


John Constantine, "antihéroe" protagonista del sobrenatural cómic "Hellblazer".

  • Hellblazer me gustó bastante en un principio y, pese a que era algo caro (20 € el tomo con tan sólo 200 páginas a color, dibujo de los años 90 y edición rústica), me compré algunos tomos y me planteé comprar varios números de la colección la cual, que aún sigue publicándose en EEUU desde los 90, se encuentra incompleta. (Quería aprovechar que Planeta Agostini editaría la primera temporada de éste cómic en Marzo de este año). Pero ni me leí los tomos conseguidos, ni me compré los planeados; con el tiempo, Hellblazer perdió la frescura para mí. De momento, queda paralizada.

 

Sandman. Profunda y reflexiva obra maestra del cómic.

  • Otra serie que también llamó mi atención fue Sandman. Un sentido y profundo argumento son los que etiquetan a esta colección de obra maestra. La trama me gustó bastante y su reciente y cuidada edición de lujo compuesta de 7 tomos (30€ cada uno, 500 páginas cada uno, a todo color con dibujo mejorado y edición deluxe) hacía de Sandman una muy buena compra para leer algo diferente e imaginativamente cierto. Me compré y leí buena parte del primer tomo, pero su precio ha hecho que ralentice su compra, la cual dejaré en manos del futuro. Muy buena serie que algún día reseñaré en el blog.

 

V de Vendetta y Watchmen. Dos grandes clásicos del cómic americano.

  • Por otro lado, también me hice con cómics clásicos dentro del panorama americano como V de Vendetta (cuya compra vino influenciada por la película) y Watchmen (Un regalazo que Art me hizo por Navidad ;D, sabe que afición me gusta a cada comento ^^). Ambos tomos, de muchas páginas y gran edición esperan ser leídos en mi estantería, mientras yo me muero de las ganas xD.

 

Así pues, mi afición al cómic americano comenzó fuerte y con grandes posibilidades, pero con el tiempo ésta perdió su frescura y, sin darme cuenta, lo fui dejando poco a poco. Mientras me daba cuenta de este hecho y me obligaba a seguir leyendo estas obras, mi interés cambió en cuestión de poco tiempo. De forma inmediata, volví a interesarme por Monster (manga que he reseñado en este blog) y mi afición al manga volvió a conquistarme, de forma determinante.

Monster, uno de mis mangas favoritos.

Así pues, una gran afición que dejé algo pausada en Noviembre del año pasado volvió a renacer gracias a viejas series favoritas que tengo que completar, como Monster o 20th Century Boys; y series nuevas que he descubierto recientemente y me han llamado bastante la atención, como Vagabond, Bokko y el anime Samurai Champloo. (Estas últimas series coinciden en estar contextualizadas dentro del Japón feudal (Vagabond, Samurai Champloo) y la China antigua e imperial (Bokko)).

 

Vagabond. Gran manga con un excelente arco argumental y un perfecto dibujo. Genialmente artístico en todos sus sentidos.

 

¿Por qué se produjo este cambio, al fin y al cabo?

La verdad, no me había planteado esa pregunta ya que, en realidad, el manga siempre ha estado ahí. Ha sido un cambio tan natural y repentino como incognoscible. Pensando un poco en esa pregunta, llego a la indudable respuesta de que (para mi) el cómic americano, frente al manga, siempre pierde la frescura mucho antes. Mi afición al cómic americano comenzó fuerte, pero la falta de tiempo y novedad e intriga de algunas series, hicieron que se estancara. Muchas de las series que leí no me ofrecían mayor curiosidad o intriga.
Así pues, para mí, el manga se reinventa constantemente ofreciendo más novedades por descubrir y éxitos que los ya viejos y grandes clásicos americanos. Mi afición al manga siempre ha estado ahí, y me gusta mucho más que cualquier otro género.

Moraleja: Las buenas aficiones, siempre estarán ahí.


Un gran personaje de mi infancia. No necesita presentaciones :D.


PD: Tengo pendiente realizar un artículo comparativo entre Manga, Cómic Americano y Europeo; enseñando sus bases y características más elementales y propias, para todos los lectores del blog. 😉

Alexgc.